Firma digital vs firma electrónica
Conocerlas permite comprender qué nivel de seguridad ofrece cada una y en qué situaciones conviene utilizarlas.
¿Qué es una firma electrónica?
La firma electrónica es un concepto amplio que engloba distintos mecanismos utilizados para manifestar la voluntad de una persona en un documento digital.
Puede consistir en escribir el nombre al final de un correo electrónico, aceptar los términos y condiciones de un sitio web mediante un clic, firmar con el dedo sobre una pantalla o incorporar una imagen escaneada de una firma manuscrita.
Su objetivo es identificar al firmante y dejar constancia de su aceptación respecto del contenido del documento. Sin embargo, el nivel de seguridad dependerá del sistema utilizado y de las circunstancias particulares de cada caso.
¿Qué es una firma digital?
La firma digital es un tipo específico de firma electrónica que utiliza herramientas tecnológicas para brindar un mayor nivel de seguridad.
Su funcionamiento se basa en certificados digitales emitidos por entidades autorizadas y en sistemas de criptografía que permiten verificar tanto la identidad del firmante como la integridad del documento. Esto significa que ofrece mayores garantías de que el documento fue firmado por quien dice haberlo hecho y que su contenido no fue modificado posteriormente.
Por esa razón, suele utilizarse en contratos, trámites administrativos y otras gestiones donde resulta especialmente importante acreditar la autenticidad de la documentación.
¿Cuál es la diferencia principal?
La principal diferencia entre ambas radica en el nivel de seguridad y en la forma en que puede demostrarse la autenticidad de la firma.
Mientras que la firma electrónica puede adoptar múltiples formatos y su validez dependerá de las pruebas disponibles en caso de conflicto, la firma digital incorpora mecanismos técnicos que facilitan la verificación de la identidad del firmante y del contenido del documento.
En otras palabras, ambas pueden ser válidas, pero la firma digital ofrece un mayor respaldo desde el punto de vista técnico y jurídico.
¿Tienen validez legal?
Sí. Tanto la firma electrónica como la firma digital pueden tener efectos legales, aunque su tratamiento puede variar según la normativa aplicable y las características de cada situación.
En Argentina, la Ley N.º 25.506 reconoce ambas figuras. La firma digital cuenta con una regulación específica y, cuando cumple con los requisitos establecidos por la ley, goza de una presunción de autoría e integridad del documento. En cambio, la firma electrónica también puede ser válida, pero si surge una controversia será necesario acreditar su autenticidad mediante otros elementos de prueba.
Por ello, el tipo de firma más adecuado dependerá del documento que se pretenda firmar y del grado de seguridad que requiera la operación.
¿Cuándo se utiliza cada una?
La firma electrónica es muy común en operaciones cotidianas, como aceptar condiciones de uso, contratar servicios online, realizar compras por Internet o autorizar determinados trámites.
La firma digital, por su parte, suele emplearse en documentos de mayor relevancia jurídica, contratos comerciales, expedientes electrónicos, presentaciones ante organismos públicos y otros procedimientos que requieren un mayor nivel de seguridad.
El crecimiento de la digitalización hace que ambas herramientas sean cada vez más habituales tanto para personas como para empresas.
Una herramienta clave para el presente y el futuro
Las firmas digitales y electrónicas seguirán ganando protagonismo a medida que más trámites y contratos se realicen de forma remota. Comprender sus diferencias permite tomar decisiones informadas y utilizar cada herramienta de acuerdo con las necesidades de cada situación.
Ante dudas sobre la validez de un documento o sobre el tipo de firma más conveniente para una determinada operación, contar con asesoramiento legal puede brindar mayor seguridad y evitar futuros conflictos.


